martes, 2 de septiembre de 2014

Actividades


1. Compartir con el grupo la presentación de la propuesta: hacer un fotodocumental para conocer el barrio de la escuela.

Para ello, los estudiantes realizarán un recorrido por el bario de la escuela y sacarán fotos utilizando sus celulares y cámaras.

2. Identificar cuáles son los medios de comunicación que utilizan las personas para informarse cotidianamente y reconocer cuáles de esos medios se usan en las casas de los estudiantes.

3. Identificar, mediante ejemplos en diarios y revistas, la importancia que tienen las imágenes para comunicar información:

3.1. ¿Qué información nos facilitan las fotografías?

3.2. ¿Qué personas están presentes?, ¿qué está pasando en cada escena?

3.3. Organizar una primera visita a los alrededores de la escuela para identificar y listar los lugares importantes: plazas, clubes, centros de jubilados, negocios, escuelas, etcétera.

3.4. Armar una lista breve con preguntas clave para entrevistar a los personajes de cada lugar: ¿quiénes son?, ¿qué actividades realizan allí?

3.5. Organizar equipos de trabajo (de no más de cuatro alumnos) para sistematizar con fotografías, en una segunda visita, las escenas más importantes que ocurren en cada sitio. Se tomarán varias fotografías que luego deberán ser seleccionadas para preparar una publicación.

3.6. El fotodocumental se publicará en una revista en formato digital, que será publicada en el blog del aula, para que todos puedan tener acceso. También se imprimirá un ejemplar para los alumnos y los entrevistados.



RECURSOS TIC UTILIZADOS

· Cámara digital

· Celular (para grabar y sacar fotos)

· Netbook

· Blog

Actividad: “Voces y rostros de mi barrio”

· Reconstruir la historia del barrio de la escuela, entendiéndola como recorte de la realidad social.
· Conocer los medios de comunicación como herramientas informativas y la fotografía como estrategia de registro periodístico.
Los barrios esconden historias mágicas, misteriosas, fantásticas. Las esconden en las voces de sus protagonistas, en los rostros que habitan cada día las veredas, los negocios, las escuelas, las casas del vecindario.

Investigar esas historias es una tarea periodística que merece ser explorada por adultos, adolescentes y jóvenes por igual. Es preciso saber, sin embargo, que para hacer un buen trabajo periodístico es necesario respetar dos grandes premisas:
- trabajar en equipo y resolver en conjunto las tareas periodísticas que se deben realizar;
- respetar el espíritu curioso de cada investigador y sus preguntas.
Un periodista trabaja como si fuera un detective: va por el mundo movido por la curiosidad, por la intuición de la verdad y la necesidad de escuchar lo desconocido para darlo a conocer.

Un periodista se pregunta, por ejemplo:
¿Qué secretos esconde el barrio de la escuela?
¿Qué historias insólitas esperan detrás de cualquier puerta o ventana vecina?
¿Qué personajes especiales viven en este barrio, desde cuándo, qué hacen?